“Nadie será buen maestro si olvida que lo primero es seguir siendo buen discípulo”
El Coaching, más que una moda, se ha convertido en un estilo de conducción. Sin embargo, se subestiman los obstáculos para su eficaz implementación en el desarrollo diario de las organizaciones.
La eficacia del Coaching como herramienta de desarrollo se basa en hacer preguntas para que el otro encuentre su propia respuesta, para generar creatividad, autonomía y sentimiento de capacidad en el otro y activar su potencial sin juzgarlo o evaluarlo en forma limitante. Puede ser la herramienta más poderosa para convertir a un empleado en colaborador y/o mejorar su desempeño como tal.