lunes, 7 de septiembre de 2026

IA: por qué a los 65 podés estar mejor preparado que a los 25?


 



Fuente: Vistage / Fernando Gil (F.Gil & Asociados)

La adopción de Inteligencia Artificial no se define principalmente por la tecnología. Se define por las personas, los procesos y las decisiones. Y ahí, tener 30 años de experiencia puede ser una enorme ventaja competitiva.



La paradoja de la Generación Silver

¿Quién decide si una empresa incorpora Inteligencia Artificial?

Muchas veces no es un joven experto en tecnología. Es un empresario, CEO o director de 60, 65 o 70 años, sentado en la cabecera de la mesa.

Y probablemente se esté preguntando: “¿Qué tengo que cambiar en mi empresa para no quedar afuera?”

La preocupación es lógica. Quien lleva décadas tomando decisiones enfrenta ahora un escenario donde la tecnología cambia a una velocidad difícil de seguir.

🔹 No saber desarrollar IA no significa no estar preparado para liderar su implementación.


Tal vez el problema no sea la IA

La escena se repite.

El hijo de un socio, un sobrino o un joven del equipo crea un agente que resuelve en una tarde una tarea que dentro de la empresa demora días o semanas.

La primera reacción suele ser: “Nos estamos quedando afuera.”

Quizás la conclusión correcta sea otra:

🔹 “La tecnología ya está disponible. Lo que todavía no conseguimos es destrabar nuestra empresa para aprovecharla.”

Porque implementar IA no significa solamente incorporar herramientas. Significa cambiar procesos, modificar responsabilidades, cuestionar estructuras, reasignar presupuestos y conseguir que las personas trabajen de otra manera.

Eso ya no es un problema tecnológico. Es un problema de liderazgo.


A los 60 todavía queda mucha carrera

Un directivo de 60 años puede tener perfectamente una o dos décadas de actividad profesional por delante.

La pregunta es qué hará con ellas:

¿Defender cómo se hicieron las cosas durante los últimos 30 años o liderar cómo deberán hacerse durante los próximos 10?

No necesita aprender a programar. Tampoco competir con alguien de 25 años que crea agentes de IA durante su tiempo libre.

Necesita entender suficientemente la tecnología para decidir dónde aplicarla, qué cambiar y qué resultados exigir.

🔹 El desafío no es aprender a programar IA. Es aprender a dirigir una empresa atravesada por IA.


Los jóvenes tampoco tienen asegurada la ventaja

Un estudio de la Universidad de Stanford publicado en agosto de 2025 analizó el empleo en las ocupaciones más expuestas a la Inteligencia Artificial Generativa.

Uno de sus resultados fue llamativo: el impacto negativo apareció especialmente entre trabajadores de 22 a 25 años, principalmente en desarrollo de software y atención al cliente.

Justamente, puestos que históricamente funcionaban como puerta de entrada al mercado laboral.

Por eso, quizás estemos mirando el problema desde el lugar equivocado.

El riesgo no está determinado por la edad. Está determinado por nuestra capacidad para adaptarnos y seguir agregando valor.


El 70% del problema está fuera de la tecnología

Según estimaciones difundidas por Boston Consulting Group (BCG), en una transformación con IA aproximadamente:

  • 10% del esfuerzo está en los algoritmos.

  • 20% en tecnología y datos.

  • 70% en personas, procesos, cultura e incentivos.

Para un empresario, la conclusión es simple:

🔹 Siete de cada diez problemas que pueden hacer fracasar una implementación de IA no se resuelven comprando tecnología. Se resuelven gestionando la organización.

Y ahí aparece la ventaja de la experiencia.


Hay cosas que 30 años de gestión todavía enseñan mejor

Supongamos que una empresa descubre que puede automatizar el 50% de un proceso administrativo.

La tecnología puede estar disponible mañana. Pero inmediatamente aparecen otras preguntas:

¿Quién será responsable del nuevo proceso?
¿Qué hacemos con las personas involucradas?
¿Qué gerente deberá ceder parte de su estructura?
¿Quién controla lo que produce la IA?
¿Qué hacemos cuando se equivoca?
¿Dónde reinvertimos el ahorro generado?

Ninguna de esas respuestas viene dentro del software.

Implementar IA exige leer la organización, anticipar resistencias, modificar incentivos, negociar recursos y mantener conversaciones difíciles.

🔹 Treinta años tomando decisiones, gestionando personas y atravesando crisis pueden valer más para liderar esta transformación que treinta cursos de prompting.


Pero la experiencia también puede convertirse en un problema

Hay una condición. La experiencia agrega valor cuando sirve para interpretar el presente, no cuando se utiliza para defender el pasado.

“Siempre lo hicimos así y funcionó” puede ser una afirmación absolutamente cierta.

El problema es otro: ¿Seguirá funcionando durante los próximos cinco años?

La Generación Silver tiene muchas de las capacidades necesarias para liderar esta transformación. Pero deberá estar dispuesta a cuestionar algunos de los modelos que ella misma construyó.


Los errores que conviene evitar

⚠️ Delegar la IA completamente en Sistemas. La tecnología puede depender de IT. La transformación debe estar liderada por el negocio.

⚠️ Comprar herramientas antes de identificar problemas. Primero hay que encontrar dónde existe una oportunidad concreta de mejorar productividad, costos, calidad o servicio.

⚠️ Esperar a entender técnicamente todo. El empresario no necesita dominar la tecnología. Necesita formular las preguntas correctas.

⚠️ Competir con las nuevas generaciones. El valor está en combinar conocimiento tecnológico joven con experiencia empresarial senior.

⚠️ Usar la experiencia para proteger lo conocido. El mayor activo de un directivo experimentado puede convertirse rápidamente en su principal limitación.


Cambiemos la pregunta

En lugar de preguntar:

“¿Qué herramienta de IA deberíamos incorporar?”

Probemos con:

“¿Qué hacemos hoy en nuestra empresa que podría hacerse radicalmente mejor?”

Después, seleccionar tres o cuatro procesos, asignar responsables, establecer indicadores y experimentar.

Ventas. Administración. Atención al cliente. Operaciones. Finanzas. Dirección.

No se trata de “hacer IA”.

🔹 Se trata de mejorar el negocio y utilizar IA cuando realmente pueda hacerlo mejor.


Preguntas que podrías hacerte

🟢 Si hoy tuviera que crear nuevamente mi empresa desde cero, ¿qué procesos jamás diseñaría como están actualmente?

🟢 ¿Estoy liderando personalmente la transformación con IA o simplemente se la delegué a Sistemas?

🟢 ¿Qué parte de mi resistencia responde a riesgos reales y qué parte responde a perder aquello que conozco y domino?

🟢 Si mañana apareciera un competidor utilizando IA desde su nacimiento, ¿dónde tendría una ventaja importante sobre nosotros?

🟢 ¿Estoy utilizando mis años de experiencia para acelerar el cambio o para encontrar buenas razones para postergarlo?


Para pensar......

🔹 A los 65 quizás no tengas la velocidad de alguien de 25 para aprender cada nueva herramienta. Pero tenés algo que lleva décadas construir: criterio para decidir, experiencia para conducir personas y conocimiento para entender cómo funciona una organización. La verdadera ventaja no está en saber más de IA. Está en saber qué cambiar gracias a ella.

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