Muchas personas viven soñando, y sólo un pequeño porcentaje se atreve a asumir la responsabilidad personal de llevar adelante una meta, por pequeña que sea.
Qué impide a los líderes alcanzar su máximo potencial? ¿Cuáles son esos puntos ciegos que pueden obstaculizar su éxito? No hay una sola respuesta, porque el liderazgo es un arte que requiere atención constante y una mente abierta.