martes, 3 de julio de 2012

Cuáles son los cuatro errores que debe evitar todo pequeño empresario


Ser el jefe es un trabajo difícil de dominar para muchos dueños de compañías. Suelen ser expertos en los productos o servicios que venden y no en supervisar personal. En esta nota, una reseña de algunos errores de gestión que los emprendedores confiesan haber cometido y consejos para evitarlos


Ser jefe es un trabajo difícil de dominar para muchos propietarios de empresas. Suelen ser expertos en los productos o servicios que venden y no en supervisar personal. Como resultado, los emprendedores son frecuentemente culpables de manejar los contratiempos de sus empleados de forma inadecuada o de permitir que esos errores ocurran.

"Están en los negocios porque tienen talento en su ámbito, pero eso no significa que sean buenos administradores", dice a The Wall Street Journal Americas Rod Means, director del distrito de San Diego de SCORE, una organización sin fines de lucro de capacitación para pequeños empresarios.

En tanto, según explica Wayne A. Hochwarter, profesor de gestión del College of Business de la Florida State University, "la raíz del problema es que los emprendedores ven el lugar de trabajo de forma diferente que la mayoría de los empleados."
Y añade: "cuando uno está a cargo de su propia empresa, tiene todo puesto en ella. Es una cosa emocional. Pero para el empleado promedio, es solamente un trabajo, y a veces no muy bien remunerado".


A continuación, una reseña de algunos errores de gestión que los emprendedores confiesan haber cometido y cómo evitarlos.

No revisar la aptitud de un empleado. 
Jimmy Tomczak, fundador de Paper-Feet, Fabricante de sandalias y minorista de Ann Arbor, Michigan, dijo que una interna una vez montó las partes de 25 sus productos de forma incorrecta, lo que costó al negocio u$s500 en ventas.
Tomczak le había mostrado cómo hacerlo, pero no verificó si había entendido sus instrucciones claramente. "Ahora me aseguro que los empleados nuevos pueden demostrar competencia antes de dejarlos trabajar por su cuenta", explica a The Wall Street Journal Americas.

Una manera simple de evitar errores costosos es tomar el tiempo para enseñarles pacientemente a los empleados como hacer un trabajo, enfatiza Hochwarter.

Mentir para no herir susceptibilidades. 
Ethan Fieldman, cofundador de Group Interactive Networks , una empresa de software de Florida, cuenta que una vez dejó de trabajar con un contratista cuyo desempeño no era satisfactorio diciéndole que la firma no tenía más encargos.

Posteriormente, Fieldman y otros empleados comenzaron a recibir en forma regular correos electrónicos del contratista despedido en los que preguntaba si había nuevos trabajos disponibles.

Aunque es dif ícil ser el portador de malas noticias, los ejecutivos deberían ser honestos respecto a las razones por las que están desprendiéndose de los servicios de alguien, sostiene a The Wall Street Journal Americas Daniel M. Murphy, cofundador de Growth Coach, una franquicia de consultoría para pequeñas empresas de Cincinnati.

"Hablar con la verdad es bueno para la empresa y para el desarrollo de esa persona", considera.

Confiar ciegamente en los trabajadores. 
Cuando Wendy Maynard y su socio lanzaron Kinesis, una empresa de marketing y diseño para Internet en 2000, no crearon un manual para los empleados y ni siquiera expresaron verbalmente qué clase de comportamiento esperaban.

Sin embargo, algunas de sus primeras contrataciones venían a trabajar con jeans de tiro bajo que exhibían la ropa interior y, en algunos casos, tatuajes. "Rápidamente tuvimos que cambiar las cosas", recomeinda Maynard.

Según recomienda Janice Brown, fundadora de Brown Law Group, una firma de abogados especializada en litigios laborales, los emprendedores deben definir por escrito qué tipo de conducta está permitida o no en el lugar de trabajo.

Y explica: "El esfuerzo no solo va a disuadir la mala conducta de los empleados, sino que ayudará a la compañía a combatir demandas por despidos de ex empleados."

Enviar señales contradictorias. 
Hajo Engelke, fundador de Custom Choice Cereal, un vendedor en línea de Carolina del Norte, normalmente va a trabajar en camiseta, pantalones cortos y sandalias. El verano pasado, se burló de un nuevo empleado por aparecer de traje y transpirando. Sin embargo, al día siguiente, Engelke llegó a la oficina vestido con la ropa formal cuyo uso había criticado el día anterior. La razón: Engelke tenía una reunión con un potencial cliente, que olvidó mencionarle al nuevo empleado.
Luego de ver a Engelke vestido de esa forma, "la mandíbula del empleado se cayó", recuerda el emprendedor. "Cada día desde entonces el empleado preguntaba qué ropa debía ponerse para ir a trabajar", recuerda.

Los emprendedores deben recordar que los empleados buscan en ellos pistas sobre cómo comportarse, 

"Lo que los trabajadores quieren más que nada es claridad respecto a cuáles son las reglas y las expectativas", explica. 

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